Qué son exactamente los amenities
En hostelería se llama amenities al conjunto de productos de aseo y cortesía que el alojamiento pone a disposición del huésped: gel, champú, acondicionador, jabón de manos, gorro de ducha, kit dental o costurero. En un apartamento turístico el listado suele ser más corto que en un hotel, pero la lógica es la misma.
Su función no es solo higiénica: son una señal de que alguien ha pensado en la estancia. Un huésped que llega de noche y encuentra gel y champú no tiene que salir a buscar un supermercado.
El mínimo razonable y el nivel siguiente
El mínimo que recomendamos en cualquier vivienda turística son tres productos: gel de ducha, champú y jabón de manos. Con eso, nadie se queda sin poder ducharse el primer día.
A partir de ahí, por orden de agradecimiento del huésped: acondicionador, papel higiénico de reserva bien visible, gorro de ducha, kit dental y un pequeño neceser con algodón y bastoncillos.
- Imprescindible: gel, champú, jabón de manos, papel higiénico de reserva
- Muy valorado: acondicionador, kit dental, gorro de ducha
- Detalle: crema de manos, sales de baño, zapatillas
Pack de amenities: qué se busca cuando se buscan amenities de hotel
Cuando un propietario busca un pack de amenities o amenities para hoteles suele tener en mente lo mismo: un conjunto cerrado de gel, champú, jabón y algún extra, con una presentación uniforme y un coste por unidad bajo. Es una compra por lotes, no unidad a unidad.
En un apartamento turístico ese planteamiento sigue teniendo sentido, con dos matices. El primero es el tamaño del lote: un pack pensado para un hotel de cincuenta habitaciones puede tardar años en consumirse en un piso, y algunos formatos se degradan con el tiempo. El segundo es la coherencia: mejor un pack pequeño y uniforme que piezas sueltas de marcas distintas acumuladas por oferta.
Si comparas packs, mira el precio por unidad y no el precio total, el volumen de cada envase y si incluye o no jabón de manos, que es la pieza que más se consume.
Pack de amenities individuales o dispensadores
Los packs de amenities de hotel en formato individual dan una imagen muy cuidada y son cómodos de reponer: se coloca uno nuevo en cada entrada y listo. Su inconveniente es el coste por estancia y la cantidad de plástico que generan.
Los dispensadores rellenables fijados a la pared de la ducha reducen el coste por noche y los residuos, y evitan que se los lleven. A cambio, algunos huéspedes los perciben como menos cuidados si están sucios o mal rellenados.
La combinación que mejor funciona en apartamentos de gama media: dispensador de gel y champú en la ducha, y jabón de manos más un pequeño detalle individual en el lavabo.
Cuánto comprar
Calcula el consumo por plaza y noche, no por reserva. Una pareja que se queda cinco noches consume mucho más que dos reservas de una noche.
Con formato individual, una referencia práctica es un juego por plaza y estancia, más un 20 % de margen para estancias largas y reposiciones a mitad de estancia. Con dispensadores, revisa el nivel en cada rotación y rellena siempre por encima de la mitad.
Errores frecuentes
Poner fragancias muy intensas: molestan a bastante gente y no se pueden quitar del baño una vez usadas.
Dejar botes a medias de una estancia anterior: transmite justo lo contrario del cuidado que buscas.
Comprar packs baratos con cierres que gotean: acaban ensuciando el mueble del baño y dan más trabajo de limpieza del que ahorran.
Preguntas frecuentes
- ¿Es obligatorio poner amenities en un apartamento turístico?
- Depende de la normativa de tu comunidad autónoma, que en algunos casos exige dotación mínima de aseo. Consulta la regulación oficial que te aplica; con independencia de eso, es una práctica estándar en el sector.
- ¿Qué diferencia hay entre amenities de hotel y amenities de apartamento turístico?
- El contenido es prácticamente el mismo. La diferencia está en la frecuencia de reposición: en un hotel se repone a diario y en un apartamento se calcula para cubrir toda la estancia.
- ¿Se pueden rellenar los botes individuales?
- No es recomendable: se nota, y el huésped lo interpreta como falta de higiene. Si buscas ahorrar, usa dispensadores diseñados para rellenarse.