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Almohadas de hotel para apartamentos turísticos

Qué almohada elegir cuando duermen en ella decenas de personas distintas: relleno, firmeza, cantidades por plaza y reposición.

Actualizado el 20 de septiembre de 2026

El problema de la almohada en un alojamiento

La almohada es el elemento más personal de la cama y el que más varía entre personas: hay quien duerme casi sin almohada y quien apila dos. En un alojamiento no puedes acertar con todos, pero sí puedes evitar los extremos y dar opciones.

Rellenos: qué implica cada uno en la operativa

La fibra hueca es la opción habitual en alojamientos: es económica, ligera, admite lavado frecuente y se sustituye sin dolor cuando se apelmaza. Su punto débil es que pierde forma antes que otros rellenos.

La viscoelástica ofrece una sensación más firme y estable, aguanta mejor el paso del tiempo y suele gustar a quien duerme de lado, pero no se lava igual y retiene más calor en verano.

El plumón y sus mezclas dan una sensación muy valorada, aunque su mantenimiento es más exigente y no encaja bien en alojamientos con rotación alta ni con huéspedes alérgicos.

Firmeza y altura

Una firmeza media y una altura intermedia son el punto de partida razonable. A partir de ahí, tener alguna almohada más firme o más baja disponible a petición resuelve la mayoría de casos particulares sin llenar el armario.

Cuántas almohadas poner

La referencia práctica es dos almohadas por plaza en la cama, con su funda protectora, más alguna unidad de repuesto guardada para sustituciones inmediatas. Es una regla de gestión, no una norma: ajústala a tu tipo de huésped y al espacio de almacenaje.

  • Dos almohadas por plaza en la cama
  • Una funda protectora por almohada, lavable a temperatura alta
  • Una o dos unidades de repuesto por vivienda
  • Alguna almohada de firmeza distinta disponible a petición

Protección y reposición

La funda protectora con cierre es lo que permite que una almohada dure: se lava entre huéspedes y evita que el relleno absorba sudor y maquillaje. Sin ella, la almohada se ensucia por dentro y no hay lavado que la recupere.

Cuando la almohada ya no recupera la forma al sacudirla, amarillea o huele, toca cambiarla. Reponer almohadas es barato comparado con el efecto que tienen en el descanso.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas almohadas pongo por plaza?
Dos por plaza funciona bien en la mayoría de alojamientos, cada una con su funda protectora, y conviene guardar alguna de repuesto para sustituciones inmediatas.
¿Qué relleno aguanta mejor la rotación?
La fibra hueca es la más práctica porque admite lavados frecuentes y es barata de reponer; la viscoelástica dura más pero es menos flexible en mantenimiento.
¿Se pueden lavar las almohadas?
Depende del relleno y de la etiqueta del fabricante. La funda protectora se lava siempre entre huéspedes y es la que evita que la almohada se ensucie por dentro.

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